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Argentina: nos creemos Messi pero nos ven como Luis Suarez

Algo que los argentinos suelen creerse en diferentes situaciones es ser los mejores y los mas vivos del mundo y por eso en tiempos de Mundial de fútbol nos creemos Messi pero nos ven como Luis Suárez y esa es la visión entre otros de The Economist respecto al pago de la deuda y los holdouts en el que resalta la “viveza criolla” argentina que la compara con la mordida de Suárez en el Mundial de Brasil.

Crítica The Economist

The Economist ante la situación del pago a los holdouts y al escándalo del jugador uruguayo “aspirante a vampiro” Luis Suárez juega a comparar la “viveza criolla” del Gobierno argentino y la mordida del urugayo Luis Suárez al italiano Chiellini en el Mundial de fútbol Brasil 2014, en cuanto a la forma de afrontar cada uno una situación-que si bien nada tiene que ver una con la otra-ante los mercados el Gobierno argentino y ante la prensa internacional la Selección, el Gobierno uruaguayo, los uruguayos y parte de la región. Para ambos The Economist considera que los gobiernos argentino y uruguayo eligen sus propias reglas y no las que rigen en el mercado y en la FIFA.

Si bien es más la forma de afrontar y discutir “esos reglamentos y fallos en contra” que por que salgan ganando, ya que la Argentina debe pagar -con fallo en contra y todo- aunque proteste y patalee y los uruguayos se quejan y elevan una campaña contra Suárez y un complot contra la Selección de Uruguay para que no llegue a otra final con Brasil y repita el Maracanazo………

Ya, The Economist había criticado mediante un análisis sobre la realidad argentina criticando la estrategia del Gobierno Nacional para llevar adelante el conflicto con los holdouts y el querer jugar con sus propias reglas ignorando y quejándose de las reglas cuando estas no lo benefician.

En el nuevo artículo The Economist señala que “fue apenas una sorpresa cuando Luis Suárez decidió expresar su frustración durante el partido contra Italia mordiendo un contrincante. Después de todo, ya lo había hecho dos veces. Más sorprendente fue la reacción de las autoridades uruguayas, tanto en el fútbol como en la política. Primero vino la negación y la teoría conspirativa: las marcas de la mordida estaban hechas con Photoshop, o eran de una herida anterior. Luego vino el enojo a la sanción contra Suárez, quien fue recibido como un héroe. Mujica dijo que lo que hizo no era más que ‘una broma infantil”.

Desde ahí parte la comparación en el comportamiento del Gobierno argentino, respecto a violar las reglas del fútbol de parte de Uruguay; asegura que se trata de “una característica que se hace presente de una manera mucho más habitual del otro lado del Río de la Plata: el ejercicio de una especie de narcisismo adolescente en el que está bien violar las reglas que a uno no le gustan, con la creencia de que uno podrá salirse con la suya”. Resaltando esa frase en el aire que no se dice pero que se piensa “Y si no es así, bueno, es injusto porque el mundo está contra vos”.

Más que Viveza Criolla, Hiporesía Criolla………

Para The Economist este tipo de comportamiento de “viveza criolla”. Precisamente resalta que esa “viveza criolla ha sido una característica de la política económica argentina tanto bajo la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner como bajo la de su marido y predecesor Néstor Kirchner. La creencia de que Argentina podía jugar bajo sus propias reglas en vez de seguir las reglas económicas del resto del mundo fue reflejada con la negación del Gobierno al impacto inflacionario de sus políticas expansivas a través de retoques al IPC. Mientras tanto, los Kirchner le echaban la culpa al FMI por todos los problemas del país”.

Vale decir que la “viveza criolla” para los argentinos se resume en el gol de Maradona a los ingleses en el 86 con la mano y el gol de Tulio con la mano de Brasil a la Argentina, es lo mismo pero pasa que la de Maradona es “viveza criolla” y la de Tulio a la Selección Argentina en la Copa América de 1995 es trampa y deberían anularlo……………por lo que la mal llamada “viveza criolla” , debería llamarse “hipocresia criolla”.

Por otro lado The Economist destaca que los que observan el conflicto objetivamente-sin ser ni juez ni parte- llegan a coincidir con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sobre que los “fondos buitre” no son socialmente útiles y que la interpretación de Griesa de la claúsula pari passu además de socavar el sentido común, también el sistema financiero internacional y el lugar Nueva York en el mismo ya que dificulta más todavía las reestructuraciones de deuda. Lo que deja de lado la postura de Argentina eso de “vivir dentro de sus propias reglas” y no las del mundo y del mercado.

Resalta que “al tardar tanto para lograr la restructuración y la aprobación de leyes que prohibieron cualquier tipo de negociación con los holdouts, Argentina ha hecho todo lo posible para que la interpretación de Griesa del pari passu parezca intelectualmente coherente”. The Economist va más allá de resaltar que Argentina es el país de la región que más elige jugar con sus propias reglas, además señala que muchos países de Latinoamérica tienen este tipo de pensamiento y de práctica.

Aporta que “algunos dicen que es por la condición poscolonial de la región. Si es así, tras 200 años de independencia, es hora de crecer. Más que ignorarlas, el objetivo es trabajar para cambiar las reglas injustas. Otros dirán que simplemente es parte de la debilidad que sufre el respeto a la ley en América Latina. Como Suárez pudo ver, uno rompe las reglas bajo su propio riesgo. Tarde o temprano, la realidad encuentra la forma de morderte a vos”.

Lo que resalta The Economist sin dudas que tiene parte de razón, pero en el último párrafo deja abierta la posibilidad de decirles “y por casa como andamos………..”, ya que si es hora de cambiar tras la época colonial entonces ¿no sería hora de devolver las Malvinas y dejar atrás la postura pirata…………?

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