El reflujo gastroesofágico es un trastorno común que afecta a muchas personas durante el sueño. Cuando la válvula que separa el estómago y el esófago no funciona correctamente, el ácido estomacal puede regresar al esófago, causando una sensación de ardor y malestar. En casos graves, el reflujo puede incluso llevar a la aspiración del ácido estomacal, lo que puede ser peligroso. En este post, te explicaremos cómo prevenir el reflujo durante el sueño y evitar situaciones de ahogo nocturno. ¡Sigue leyendo para obtener todos los consejos!

¿Qué hacer cuando se está ahogando debido al reflujo?

El reflujo ácido es una afección común que puede causar molestias en el pecho y una sensación de ahogamiento. Cuando el ácido del estómago regresa al esófago, puede provocar irritación y obstruir las vías respiratorias. Si te encuentras en esta situación, es importante actuar rápidamente para evitar complicaciones.

Una de las acciones que puedes realizar es la maniobra de Heimlich. Para hacerlo, coloca tus manos en la base del esternón, justo por encima de la unión de las costillas inferiores. Presiona con fuerza en el pecho, con un empujón rápido. Esta presión puede ayudar a expulsar el contenido del esófago y permitir que puedas respirar con normalidad. Si la obstrucción no se resuelve después de un intento, repite el procedimiento hasta que la vía respiratoria esté despejada.

¿Cómo puedo dormir sin ahogarme por el reflujo?

¿Cómo puedo dormir sin ahogarme por el reflujo?

Para poder dormir sin ahogarte por el reflujo, una posición recomendada es dormir del lado derecho. Tumbarse sobre este lado relaja el esfínter esofágico inferior (EEI) de forma que se facilita el paso del ácido estomacal desde el estómago hacia el esófago. Sin embargo, es importante tener en cuenta que esta posición puede llegar a generar la sensación de un grifo abierto, liberando ácido estomacal en el revestimiento delicado de su esófago.

Además de dormir del lado derecho, existen otras medidas que pueden ayudar a prevenir el reflujo durante la noche. Algunas de ellas son:

  • Eleva la cabecera de la cama: poner almohadas extras debajo de la cabeza o elevar la cabecera de la cama unos 15-20 centímetros puede ayudar a mantener el ácido en el estómago.
  • Evita comer antes de acostarte: intenta no comer al menos dos horas antes de acostarte para permitir que el estómago se vacíe antes de dormir.
  • Evita alimentos desencadenantes: identifica y evita los alimentos que desencadenan el reflujo en tu caso. Algunos alimentos comunes que pueden causar reflujo son los cítricos, el café, el chocolate, las comidas picantes y las bebidas carbonatadas.
  • Mantén un peso saludable: el exceso de peso puede ejercer presión sobre el estómago y empeorar los síntomas de reflujo. Mantener un peso saludable puede ayudar a reducir la frecuencia e intensidad del reflujo.

Recuerda que si experimentas reflujo ácido de forma frecuente o los síntomas son graves, es importante consultar con un médico para un diagnóstico y tratamiento adecuados.

¿Cómo se duerme con reflujo?

¿Cómo se duerme con reflujo?

Dormir con reflujo puede ser incómodo y dificultar el descanso nocturno. Sin embargo, existen algunas recomendaciones que pueden ayudar a aliviar los síntomas y permitir un sueño más reparador. Una de las posiciones más recomendadas para dormir con reflujo es de lado izquierdo. Esto se debe a que al dormir sobre el lado derecho, el ácido gástrico puede fluir más fácilmente hacia el esófago, lo que puede agravar los síntomas del reflujo. Por otro lado, dormir sobre el lado izquierdo puede ayudar a mantener el ácido gástrico en el estómago y reducir el riesgo de que regrese al esófago.

Además de la posición, es recomendable también elevar la cabecera de la cama. Esto puede hacerse utilizando almohadas o elevando la cabecera de la cama con bloques o cuñas. La elevación de la cabecera ayuda a mantener el ácido gástrico en el estómago y reduce la posibilidad de que regrese al esófago durante la noche.

Existen almohadas diseñadas específicamente para ayudar a mantener la posición lateral y elevar la cabecera de la cama de manera cómoda y segura. Estas almohadas suelen tener forma de cuña y están fabricadas con materiales que proporcionan soporte y comodidad. Al utilizar este tipo de almohadas, se pueden evitar los inconvenientes de colocar varias almohadas para lograr la elevación adecuada.

¿Cuando tienes reflujo, no puedes respirar?

¿Cuando tienes reflujo, no puedes respirar?

El reflujo ácido es un trastorno en el que el ácido del estómago regresa hacia el esófago y puede causar una serie de síntomas incómodos, como acidez estomacal, dolor en el pecho y regurgitación. En algunos casos, el reflujo ácido también puede afectar la capacidad de respirar.

Cuando el ácido del estómago entra en contacto con el revestimiento del esófago, puede causar inflamación y daño en los tejidos. Esto puede llevar a una sensación de opresión en el pecho y dificultad para respirar. Además, el reflujo ácido puede irritar los nervios en el esófago, lo que puede desencadenar un reflejo nervioso que afecta la función pulmonar.

La exposición frecuente al ácido también puede hacer que los pulmones sean más sensibles a ciertos irritantes, como el polvo y el polen, que son conocidos por desencadenar asma. Otra posibilidad es que el reflujo ácido puede desencadenar un reflejo nervioso protector, que puede provocar constricción de las vías respiratorias y dificultad para respirar.

Es importante destacar que no todas las personas con reflujo ácido experimentarán dificultad para respirar. Los síntomas pueden variar de una persona a otra y pueden depender de la gravedad del reflujo y de otros factores individuales. Si experimentas dificultad para respirar u otros síntomas graves, es importante buscar atención médica de inmediato.