El piercing daith es una de las tendencias más populares en la moda actual. Sin embargo, como cualquier otro tipo de piercing, puede estar sujeto a infecciones si no se cuida adecuadamente. En este post, te mostraremos cómo tratar adecuadamente un piercing daith infectado para evitar complicaciones y promover una cicatrización rápida. Sigue leyendo para obtener consejos útiles y recomendaciones de productos que te ayudarán a mantener tu piercing en óptimas condiciones.

¿Cómo se cura un daith infectado?

La curación de un daith infectado puede ser un proceso delicado, pero con los cuidados adecuados se puede lograr una recuperación exitosa. Aquí te presentamos algunos pasos a seguir:

1. Limpieza diaria: Es fundamental mantener el piercing limpio para prevenir la propagación de la infección. Lava el área afectada con una solución salina dos veces al día. Puedes realizarla mezclando media cucharadita de sal en un vaso de agua tibia. Aplica la solución con un hisopo de algodón o una jeringa sin aguja, asegurándote de cubrir bien todo el piercing.

2. No toques ni manipules el piercing: Evita tocarlo innecesariamente con las manos sucias, ya que esto puede empeorar la infección. Además, evita cambiar la joyería del piercing durante el proceso de curación, ya que esto puede introducir más bacterias en la herida.

Si a pesar de estos cuidados la infección no mejora en 48 horas o si experimentas fiebre o cualquier otro síntoma preocupante, es recomendable que consultes con un médico. El profesional podrá evaluar la gravedad de la infección y recetar medicamentos si fuera necesario.

Recuerda que cada persona es diferente y la curación de una infección puede variar en cada caso. Sigue estos consejos generales, pero siempre consulta con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.

¿Cuánto tiempo tarda en sanar un piercing daith?

¿Cuánto tiempo tarda en sanar un piercing daith?

Un piercing daith puede tardar de 2 a 4 meses, e incluso hasta un año, en sanar por completo. Esto se debe a la profundidad y la ubicación incómoda de este tipo de perforación. El daith piercing se realiza en el cartílago interno de la oreja, que es más grueso que el resto de la oreja, lo que puede hacer que la perforación duela más que otros piercings.

Durante el proceso de curación, es importante cuidar adecuadamente el piercing para evitar infecciones y promover una cicatrización adecuada. Esto incluye limpiar el piercing con solución salina o agua salada varias veces al día, evitar tocarlo con las manos sucias y evitar el uso de productos químicos o productos para el cuidado del cabello en la zona del piercing.

Es posible que durante el proceso de curación se experimente enrojecimiento, hinchazón y secreción de líquido claro o amarillento. Estos son síntomas normales de curación y generalmente desaparecen a medida que el piercing se cura. Si se experimenta un dolor intenso, inflamación severa, pus o cualquier otro signo de infección, se debe buscar atención médica de inmediato.

¿Cómo se limpia el daith?

¿Cómo se limpia el daith?

Para mantener limpio tu piercing de daith, es importante seguir una rutina de limpieza adecuada. En primer lugar, debes lavarte las manos con agua y jabón antes de tocar el piercing. A continuación, coge una cantidad de jabón del tamaño de un guisante y haz espuma en tus manos recién lavadas. Luego, puedes lavar suavemente la zona de tu nuevo piercing, teniendo cuidado de no mover ni retorcer la joya. Es importante recordar no forzar el jabón dentro de la propia herida.

Después de lavar el piercing, asegúrate de enjuagar bien la zona con agua tibia para eliminar cualquier residuo de jabón. Puedes utilizar una taza o una botella de agua para enjuagar el área de manera efectiva. Sécala suavemente con una toalla limpia o con un paño suave y desechable. Recuerda evitar el uso de toallas o tejidos ásperos, ya que podrían irritar la piel.

¿Qué ponerse cuando se infecta un piercing?

¿Qué ponerse cuando se infecta un piercing?

Si tienes un piercing infectado, es importante que tomes medidas para tratar el problema y evitar que empeore. Mantener el área limpia es fundamental en este caso. Puedes lavar cuidadosamente la zona infectada con agua y jabón neutro, asegurándote de enjuagar bien para eliminar cualquier residuo. Utiliza un hisopo de algodón para eliminar suavemente cualquier costra o pus que se haya formado alrededor del piercing. Es importante que te laves las manos antes de realizar esta limpieza para evitar la propagación de bacterias.

Además de mantener la zona limpia, también puedes aplicar compresas calientes sobre el área infectada para ayudar a aliviar la inflamación. Esto puede hacerse colocando una compresa caliente sobre el piercing durante unos minutos varias veces al día. Recuerda siempre asegurarte de que la temperatura de la compresa no sea demasiado alta para evitar quemaduras.

Si la infección persiste o empeora, es importante que consultes a un profesional de la salud, como un dermatólogo o un piercer experimentado. Ellos podrán evaluar la situación y recomendar el mejor tratamiento para tu caso específico. Recuerda que cada persona es diferente y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro.